Este artículo detalla el sombrío descubrimiento de los cuerpos de dos hombres, de 73 y 80 años, cerca de un velero francés embarrancado frente a Port de la Selva en Girona. El incidente, que tuvo lugar bajo condiciones meteorológicas adversas, ha suscitado una investigación para esclarecer las circunstancias de este trágico suceso.
En una desafortunada serie de eventos, dos hombres, de 73 y 80 años, fueron encontrados muertos en la madrugada del viernes en el mar cerca de Port de la Selva (Girona). Su velero, de 13.5 metros de eslora y con matrícula francesa, estaba embarrancado a unos 30 metros de la costa en Cap de Bol, una zona rocosa. Los hombres, amigos, se dirigían inicialmente de Agde a Gruissan, ambos puertos en el sur de Francia, pero un temporal impidió su llegada, desviándolos hacia el norte de la Costa Brava.
La mañana del suceso, el mar arrojó la cartera de uno de los fallecidos, lo que permitió a los investigadores contactar con su esposa y reconstruir su trayecto planeado. Los fuertes vientos, alcanzando velocidades de hasta 90.1 km/h, jugaron un papel crucial en el trágico desenlace, provocando que el velero chocara contra las rocas y emitiera una señal de socorro. A pesar de los esfuerzos de rescate, las adversas condiciones marítimas impidieron una intervención a tiempo.
Los cuerpos fueron recuperados por los bomberos y trasladados a las rocas más cercanas. Intentos de reanimación por parte del SEM resultaron infructuosos. Posteriormente, una comitiva judicial realizó el levantamiento de los cadáveres, y las autopsias confirmaron la muerte por ahogamiento.
El velero se hundió parcialmente, dejando visible solo una parte del mástil y una bandera. Se espera una inspección subacuática del barco por parte de la Guardia Civil cuando las condiciones del mar lo permitan, para esclarecer más detalles de este lamentable suceso.

