Después de cuatro días de intensa búsqueda, los cuerpos de un padre y su hijo de 7 años, desaparecidos en Navarra, han sido encontrados sin vida en la Sierra de Urbasa. La madre del niño denunció la desaparición después de que no lo encontrara en la escuela. El hallazgo se produjo en una zona de difícil acceso conocida como El Balcón de Pilatos. La investigación sigue en curso para determinar las circunstancias de sus muertes.
Cuatro días después de la misteriosa desaparición de Mateo A., un niño de 7 años, y su padre Txetxo A., de 54, en Navarra, un dispositivo de búsqueda aérea logró encontrar sus cuerpos sin vida en la Sierra de Urbasa. El hallazgo tuvo lugar temprano en la mañana de este martes en una zona de difícil acceso conocida como El Balcón de Pilatos, después de que un helicóptero avistara los cuerpos en la base de un barranco.
La madre del niño, que está divorciada del padre desde hace más de dos años, se percató de la desaparición cuando fue a recoger a su hijo a la escuela y le informaron que no había asistido a clase en todo el día. Después de intentar localizarlo sin éxito por sus propios medios, decidió presentar una denuncia ante la Oficina de Atención al Ciudadano de la Guardia Civil de Estella-Lizarra, donde reside.
Tras recibir la notificación, un equipo de búsqueda formado por la Guardia Civil, Bomberos, la Policía Foral y el Guarderío de Medio Ambiente inició la búsqueda de los desaparecidos. Durante la búsqueda, encontraron la furgoneta del padre cerca del Balcón de Pilatos, con las llaves puestas y el teléfono móvil en su interior.
El hallazgo del vehículo llevó a las autoridades a intensificar la búsqueda en esa área, lo que finalmente resultó en el descubrimiento de los cuerpos sin vida de Mateo y Txetxo. El director del Servicio de Protección Civil y Emergencias, Juan José Boulandier, señaló que la búsqueda se intensificó más tarde en la tarde «cuando apareció el vehículo que estábamos buscando».
Los cuerpos serán trasladados al Instituto Navarro de Medicina Legal y Ciencias Forenses en Pamplona para realizar la autopsia y determinar la causa de sus muertes. Hasta ahora, la Guardia Civil está considerando varias hipótesis, incluida la posibilidad de un crimen de violencia doméstica. Se ha descartado la posibilidad de un accidente.
La noticia ha causado una profunda conmoción en la localidad de Estella-Lizarra, donde la familia es conocida, ya que la madre dirige un negocio y el niño asistía a la escuela local.
La consejera de Interior, Función Pública y Justicia del Gobierno de Navarra, Amparo López, expresó su pesar por el hecho y subrayó que la investigación está bajo secreto de sumario, por lo que no se proporcionarán detalles sobre la misma ni sobre posibles denuncias previas.

